viernes, 15 de octubre de 2010

madurar al cuento


Todoló Tse y Muixascosas Tse eran dos hermanos mellizos que siempre andaban discutiendo, a pesar de quererse con un ansia sobrenatural.

Un día una agencia de publicidad organizó un casting de mellizos, cuyo único requisito era que fueran de sexo diferente y lo menos parecidos el uno al otro, tanto física como mentalmente. Todoló y Muixascosas Tse decidieron probar fortuna y se presentaron.

Quiso el destino que quedaran empatados a puntos con otra pareja no menos peculiar, Todoló y Muixascosas Con-Ozco.

Los mellizos Tse eran bruscos y orgullosos, mientras que los Con-Ozco eran algo más dulces y sutiles. De todas formas, los niños de ambas parejas eran mucho más exagerados en sus cualidades que las niñas.

Los organizadores del casting, no sabiendo por cuál de las dos parejas decidirse, resolvieron contratar a ambas.

Así fue como los mellizos Con-Ozco y los Tse se conocieron y empezaron a trabajar juntos.
Pasado un tiempo, como el roce hace el cariño, fueron naciendo sentimientos entre ellos.
Todoló Tse acabó enamorándose de Muixascosas Con-Ozco, mientras que Todoló Con-Ozco le juraba amor eterno a Muixascosas Tse.

Después de que se casaran, en una ceremonia conjunta, las chicas quedaron embarazadas. Muixascosas Con-Ozco supo, casi en el mismo instante en el que el médico le anunciaba su embarazo, que el bebé sería niño y a Muixascosas Tse le comunicaron que daría a luz a una niña.

Cuando los bebés nacieron, sus padres –siguiendo una antigua tradición familiar– decidieron llamar al niño Todoló, mientras que a la niña le pusieron Muixascosas.

Ambos son niños inquietos, creativos y curiosos, eso sí Todoló Tse y Con-Ozco es más pasional y brusco, mientras que su prima Muixascosas Tse y Con-Ozco resulta ser más dulce y amable.