lunes, 11 de agosto de 2008

el final del verano...

Te contaré el cuento

de los dos conejitos

que dormían felices

en sus dos cestitos.

Se lavaban la ropa

se cantaban la nana

decían buenas noches

y hasta mañana...


Se me ha hecho tarde y tengo esa sensación que tienen los niños el día antes de "la vuelta al cole", las pocas ganas de dormir, la excitación excitada de que llegue mañana, millones de mariposas inundando mi estómago... A diferencia de esos pequeñuelos, el mío no es un estado de gracia sino más bien de des-gracia, dado que el merecido reposo estival me pareció extraño y alarmantemente corto.

Debería dormir para poder lucir esa espléndida sonrisa que me caracteriza, no sea que mañana me parezca más a "Cruela Deville" que a "Campanilla"...

¿Sabes tú cantar nanas?