sábado, 11 de octubre de 2008

down dow jones down



Los mercados bursátiles se hunden, Estados Unidos se hunde, todo se hunde y nadie acierta a saber el porqué.

Las normas Basilea II, encaminadas a evitar la quiebra de entidades financieras y proteger al inversor, ayudaron a los grandes ingenieros de las finanzas a estrujarse el “coco” y producir grandes inventos para la humanidad; inventos que finalmente han sido el verdadero virus de toda esta enfermedad.

El anhelado Plan Paulson -que se anunciaba como el gran salvador de la economía no solo estadounidense sino mundial- ha hecho aguas nada más salir aprobado.

Las declaraciones de los gobiernos europeos [especialmente los porcentajes de cobertura que se garantizan para los depósitos] han provocado grandes movimientos monetarios de un país a otro.

Se habla de la mayor recesión económica de la historia, mucho más que la del 29 en USA, mucho más que la posguerra española, mucho más que la posguerra europea…

Y para nuestro estupor, el resto de mercados europeos está penalizando a la banca española por haber sido mucho más conservadora de lo que marcaban las normas. ¡Para una cosa que hacemos bien, manda “güevos”!

2007, 2008, 20?? Este será un período para recordar como el de los grandes errores económicos.

Después de las violentas sacudidas del mercado, acaecidas esta pasada semana, solo cabe:
- esperar a que amaine el temporal y poder empezar a hacer balance de los desperfectos;
- rezar para que las recientes sacudidas sean las últimas en cuanto a intensidad y virulencia.

Esto parece mucho más gordo que lo del Titanic; creíamos haber chocado con la crisis de las subprime pero, a mi más humilde saber y entender, lo de las subprime era “la punta del iceberg” y no sabemos aún todo lo que se esconde bajo las turbulentas aguas.

A pesar de todo esto, el ciudadano de a pié sonríe más, canta más y grita menos, ¿verdad que es curioso?